lunes, 7 de marzo de 2011

Beneficios del negocio Mexicana

EL UNIVERSAL
07 de marzo de 2011
Página B9 Sección CARTERA

LOS ESPECIALISTAS

Beneficios del negocio Mexicana

Fernando Gómez Suárez
http://consultoraeroportuario.blogspot.com

Imaginemos que a usted como empresario le sobran 200 mdd ¿Los depositaría en Mexicana? El dilema es si se debe mantener un mal negocio corporativo para garantizar un buen negocio en lo social.

Amén del rescatar a una empresa emblemática con 80 años en el mercado aéreo y preservar el empleo de miles de personas, usted haría un esfuerzo por el país, pero a cambio esperaría obtener con justo derecho un beneficio más que moral, económico.

Sin embargo, a mayor oferta de ganancia promedio en el mercado, mayor riesgo. El problema de Mexicana, es el historial negativo en el manejo de sus finanzas. Desde que en 2006 fue desincorporada del IPAB, año tras año registró pérdidas. No ha sido negocio rentable quizás por el monto de sus gastos, por ello el historial de rescates una y otra vez por el gobierno federal. Ya lo sabían.

El incremento en el precio de la turbosina y los pasivos por 5 mil mdp que todavía quedan, así como la falta de información clara genera incertidumbre en el proceso para su cada vez más lejano rescate. Por eso no hay postores (serios). ¿Dónde están los capitales dispuestos a entrar a un negocio que desde 1996 no prospera por adversidades como las crisis recurrentes, los altos costos operativos como la turbosina, las tarifas y derechos que deben cubrir? El negocio de la aviación no es boyante, por eso se han retirado algunos grandes inversionistas. A menos que el Estado subsidie a todas las aerolíneas para garantizar una derrama económica que sí impacta en el Producto Interno Bruto, en la reactivación económica y en la generación y preservación de fuentes de empleo.

Ese es uno de los dilemas que hay que enfrentar: mantener un mal negocio en lo individual para garantizar un buen negocio en lo social. Lo cual debería aplicar para el total de las aerolíneas en bien del turismo y la derrama que genera.

El reciente plan federal de impulsar al estratégico sector del turismo, en el que se invertirá 5% del PIB nacional, también tiene que ver con este tema. El problema es la descoordinación sectorial en el diseño de los planes maestros de desarrollo. Más que destinar recursos para mejorar cuestiones coyunturales sería mejor atender los problemas estructurales del sector y generar esa derrama económica mediante el ciclo virtuoso de estimular un sector productivo como el que constituyen las aerolíneas y los aeropuertos. Entre empresas y terminales aéreas, servicios auxiliares y de aeronavegación se genera una derrama equivalente a 3.5% del PIB, es decir, unos 25 mil millones de dólares al año.

Ahí está el mayor proyecto sexenal de infraestructura con los malogrados proyectos del nuevo aeropuerto en Texcoco y el mayor proyecto turístico con la Escalera Náutica del Mar de Cortés (ambos los mayores proyectos de inversión y construcción del sexenio pasado) y ahora el rescate de Mexicana. Se ha ponderado lo político, por encima de garantizar la viabilidad de proyectos bajo un enfoque meramente empresarial. La “teoría de juegos” aplicada en esta coyuntura demuestra que se atienden escenarios políticos y se han descuidado los que generan certidumbre en el sector privado.

En los tres ejemplos más representativos antes mencionados no hubo respuesta a la convocatoria de las autoridades para que las empresas participen en negocios que seguro son rentables y atractivos, pero en donde finalmente el dinero sale huyendo frente a la desinformación, la incertidumbre y la falta de estrategias y políticas públicas acordes. Antes que Mexicana, también han desfilado Aviacsa, Aerocalifornia, Taesa, Allegro, etc.

¿Quienes vigilan el comportamiento de las empresas? No se comprobó la capacidad financiera del supuesto inversionista o se estableció una carta de Intención que debe firmarse so pena de pagos en caso de incumplimiento en algo que involucra a 8 mil familias de extrabajadores o miles de acreedores? La orquestación de voces en el asunto de la emblemática Mexicana fue caótica. Sobrecargos hablando de proyecciones financieras; pilotos abogando por la probidad de los interesados; Secretarios de Estado cabildeando por una u otra empresa; postores comprometiendo fechas y voceros reportando contratos ilusorios. Todos difundiendo lo que no les competía, contribuyendo a la desinformación ¿Hacia dónde se dirige esta empresa? Al traspaso de manos o al olvido tras que “nos chamaquearon”.

¿Quién quiere pagar los costos? Era una excelente oportunidad para atender y resolver un asunto estructural; Mexicana era sólo parte de esa problemática. Seguiremos pagando todos.

Sólo falta que otros postores por Mexicana aprovechen la impunidad ante la falta de regulación o sanción y que, como señala el secreto a voces, coadyuven a inflar montos en la puja y competencia “reñida” que aún puede venir.

Muchos preguntan si el titular de la SCT, Dionisio Pérez-Jácome, no se ha percatado de aquellos que pretenden sorprenderle para obtener mayores concesiones en inmuebles del sector hoy bajo su tutela y que conllevan a pérdida de ingresos al erario público.

*Analista del sector aéreo

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